Sura Al-Muddaththir — Aleya 11
El Arropado · 74:11 · 11/56
ذَرْنِى وَمَنْ خَلَقْتُ وَحِيدًا
Tharnee waman khalaqtu waheeda
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
[¡Oh, Muhámmad!] Deja que Yo me encargaré de aquel que he creado, y vino al mundo solo,
Fundación Montada
Deja que Yo me encargue de aquel a quien creé sin nada (al nacer)
Noor International
Deja que Yo me encargue de aquel a quien creé sin nada (al nacer)
Isa García · otra edición
11. [¡Oh, Mujámmad!] Deja que Yo me encargaré de aquel que he creado, y vino al mundo solo[1],
Notas
[1] Estos versículos son revelados a causa de Al Walíd Ibn Al Mughira, que fuera un enemigo de la religión de Dios y del Profeta Mujámmad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él. Pero en todas las épocas y lugares del mundo hay un Walíd que es incapaz de entender la revelación e intenta interpretar erróneamente su admirable influencia sobre la vida de las personas, recurriendo a conceptos tales como “la hechicería”.
Isa García · Europa · otra edición
[¡Oh, Muhámmad!] Deja que Yo me encargaré de aquel que he creado, y vino al mundo solo[1],
Notas
[1] Estos versículos son revelados a causa de Al-Walíd Ibn Al-Mughira, que fuera un enemigo de la religión de Dios y del profeta Muhámmad . Pero en todas las épocas y lugares del mundo hay un Walíd que es incapaz de entender la revelación e intenta interpretar erróneamente su admirable influencia sobre la vida de las personas, recurriendo a conceptos tales como “la hechicería”.
Noor International · Europa · otra edición
Deja que Yo me encargue de aquel a quien creé sin nada (al nacer)[1095]
Notas
[1095] Esta aleya y las siguientes aluden a uno de los líderes de la tribu de los Quraish, Walid bin Al Mugirah, quien, tras reconocer que el Corán provenía de Al-lah, se desdijo de sus palabras para no perder su estatus entre su gente.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
11. Deja que Yo me encargue de aquel a quien creé sin nada (al nacer)[1095]
Notas
[1095] Esta aleya y las siguientes aluden a uno de los líderes de la tribu de los Quraish, Walid Bin Al Mugirah, quien, tras reconocer que el Corán provenía de Al-lah, se desdijo de sus palabras para no perder su estatus entre su gente.