Sura Al-Anfal — Aleya 7

Los Botines de Guerra · 8:7 · 7/75

وَإِذْ يَعِدُكُمُ ٱللَّهُ إِحْدَى ٱلطَّآئِفَتَيْنِ أَنَّهَا لَكُمْ وَتَوَدُّونَ أَنَّ غَيْرَ ذَاتِ ٱلشَّوْكَةِ تَكُونُ لَكُمْ وَيُرِيدُ ٱللَّهُ أَن يُحِقَّ ٱلْحَقَّ بِكَلِمَـٰتِهِۦ وَيَقْطَعَ دَابِرَ ٱلْكَـٰفِرِينَ

Wa-ith yaAAidukumu Allahu ihdaatta-ifatayni annaha lakum watawaddoonaanna ghayra thati ashshawkati takoonu lakumwayureedu Allahu an yuhiqqa alhaqqa bikalimatihiwayaqtaAAa dabira alkafireen

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

Pero [recuerda] cuando Dios os prometió [la victoria] sobre uno de los dos grupos. Vosotros deseabais enfrentar al menos poderoso, pero Dios quería hacer prevalecer la verdad con Sus Palabras y erradicar a los que se niegan a creer,

Fundación Montada

Y recuerda (¡oh, Muhammad!) cuando Al-lah os prometió que uno de los dos objetivos (la caravana o la tropa enemiga) caería en vuestras manos.Vosotros deseabais que fuera el constituido por el grupo desarmado, (la caravana), mientras que Al-lah quería que se cumpliera Su promesa de hacer triunfar la verdad (el islam) y acabar con quienes rechazaban la verdad.

Noor International

Y recuerda (¡oh, Muhammad!) cuando Al-lah les prometió que uno de los dos objetivos (la caravana o la tropa enemiga) caería en sus manos. Ustedes deseaban que fuera el constituido por el grupo desarmado (la caravana), mientras que Al-lah quería que se cumpliera Su promesa de hacer triunfar la verdad (el Islam) y acabar con quienes rechazaban la verdad.

Isa García · otra edición

7. Pero [recuerda] cuando Dios les prometió [la victoria] sobre uno de los dos grupos. Ustedes deseaban enfrentar al menos poderoso[1], pero Dios quería hacer prevalecer la verdad con Sus Palabras y erradicar a los que se niegan a creer,

Notas

[1] Los creyentes preferían enfrentar a la caravana en lugar del ejército de Quraish; pero Dios, que les había prometido una victoria, los hizo enfrentar a un enemigo muy superior, para establecer un objetivo mucho mayor que recuperar algunos bienes mundanos, el cual era evidenciar el coraje de esta nueva comunidad de creyentes, para detener el maltrato y persecución a los creyentes y fortalecerlos ante sus enemigos.

Isa García · Europa · otra edición

Pero [recuerda] cuando Dios os prometió [la victoria] sobre uno de los dos grupos. Vosotros deseabais enfrentar al menos poderoso[1], pero Dios quería hacer prevalecer la verdad con Sus Palabras y erradicar a los que se niegan a creer,

Notas

[1] Los creyentes preferían enfrentar a la caravana en lugar del ejército de Quraish; pero Dios, que les había prometido una victoria, les hizo enfrentar a un enemigo muy superior, para establecer un objetivo mucho mayor que recuperar algunos bienes mundanos, el cual era evidenciar el coraje de esta nueva comunidad de creyentes, para detener el maltrato y persecución a los creyentes y fortalecerlos ante sus enemigos.

Noor International · Europa · otra edición

Y recuerda (¡oh, Muhammad!) cuando Al-lah os prometió que uno de los dos objetivos (la caravana o la tropa enemiga) caería en vuestras manos[276].Vosotros deseabais que fuera el constituido por el grupo desarmado, (la caravana), mientras que Al-lah quería que se cumpliera Su promesa de hacer triunfar la verdad (el islam) y acabar con quienes rechazaban la verdad.

Notas

[276] Cuando los creyentes salieron con el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— para Badr, no sabían que iban a combatir. Su intención era asaltar la caravana de un rico mercader, Abu Sufian, líder de los incrédulos de La Meca, para recuperar los bienes que habían dejado atrás en su ciudad cuando emigraron a Medina y que los idólatras habían confiscado. No obstante, los planes de Al-lah, el Altísimo, eran otros, como refleja la aleya. Un ejército había salido de La Meca para proteger la caravana de Abu Sufian, y Al-lah reveló al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— la orden de dejar pasar la caravana y atacar el ejército, decisión que no fue del agrado de todos los creyentes.

Noor International · Latinoamérica · otra edición

7. Y recuerda (¡oh, Muhammad!) cuando Al-lah les prometió que uno de los dos objetivos (la caravana o la tropa enemiga) caería en sus manos[276]. Ustedes deseaban que fuera el constituido por el grupo desarmado (la caravana), mientras que Al-lah quería que se cumpliera Su promesa de hacer triunfar la verdad (el Islam) y acabar con quienes rechazaban la verdad.

Notas

[276] Cuando los creyentes salieron con el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— para Badr, no sabían que iban a combatir. Su intención era asaltar la caravana de un rico mercader, Abu Sufian, líder de los incrédulos de La Meca, para recuperar los bienes que habían dejado atrás en su ciudad cuando emigraron a Medina y que los idólatras habían confiscado. No obstante, los planes de Al-lah, el Altísimo, eran otros, como refleja la aleya. Un ejército había salido de La Meca para proteger la caravana de Abu Sufian, y Al-lah reveló al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— la orden de dejar pasar la caravana y atacar el ejército, decisión que no fue del agrado de todos los creyentes.