Sura Ali 'Imran — Aleya 3

La Familia de Imran · 3:3 · 3/200

نَزَّلَ عَلَيْكَ ٱلْكِتَـٰبَ بِٱلْحَقِّ مُصَدِّقًا لِّمَا بَيْنَ يَدَيْهِ وَأَنزَلَ ٱلتَّوْرَىٰةَ وَٱلْإِنجِيلَ

Nazzala AAalayka alkitaba bilhaqqimusaddiqan lima bayna yadayhi waanzala attawratawal-injeel

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

Él te reveló [¡Oh, Muhámmad!] el Libro con la Verdad, para confirmar los mensajes anteriores, y ya había revelado la Torá y el Evangelio

Fundación Montada

(Él es Quien) te ha revelado el Libro (el Corán) con la verdad (¡oh, Muhammad!) confirmando los (Libros) que lo precedieron y Quien reveló la Torá y el Evangelio,

Noor International

(Él es Quien) te ha revelado el Libro (el Corán) con la verdad (¡oh, Muhammad!), confirmando los (Libros) que lo precedieron, y Quien reveló la Torá y el Evangelio,

Isa García · otra edición

3. Él te reveló [¡Oh, Mujámmad!] el Libro con la Verdad, para confirmar los mensajes anteriores, y ya había revelado la Torá y el Evangelio[1]

Notas

[1] El Corán afirma que la Torá y el Evangelio fueron revelaciones divinas auténticas, y que su mensaje original procede de Dios (3:3; 5:46). Al mismo tiempo, sostiene que, con el paso del tiempo, algunas personas alteraron, tergiversaron u ocultaron partes de esas Escrituras, ya sea modificando palabras, sacándolas de su contexto o mezclando verdad con falsedad (2:75; 4:46; 5:13; 5:41). Desde esta perspectiva, el Corán no constituye ni un respaldo total ni una descalificación absoluta de los textos bíblicos tal como hoy se conocen. Más bien, se presenta como un criterio (furqán) que confirma el origen divino del mensaje revelado y, al mismo tiempo, examina críticamente su transmisión e interpretación humanas. Conviene notar, además, que cuando el Corán exhorta a judíos y cristianos a ser fieles a la Torá y al Evangelio, no se refiere a los cánones posteriores del Antiguo y Nuevo Testamento, sino a la revelación originalmente transmitida a Moisés y a la buena nueva proclamada por Jesús. Existe una diferencia entre el mensaje del Evangelio predicado por Jesús y los evangelios canónicos o el Nuevo Testamento en su forma final, que son compilaciones e interpretaciones escritas posteriores, incluyendo las cartas de Pablo. En este sentido, el Corán valida el mensaje revelado y no un canon bíblico determinado, que además no estaba disponible durante la revelación del Corán. Por ello, resulta impreciso afirmar que “el Corán valida la Biblia” en sentido canónico: el propio Corán no menciona la Biblia como tal, ni remite a un canon específico, cuya forma varía incluso entre distintas tradiciones cristianas.

Isa García · Europa · otra edición

Él te reveló [¡Oh, Muhámmad!] el Libro con la Verdad, para confirmar los mensajes anteriores, y ya había revelado la Torá y el Evangelio[1]

Notas

[1] El Corán afirma que la Torá y el Evangelio fueron revelaciones divinas auténticas, y que su mensaje original procede de Dios (3:3; 5:46). Al mismo tiempo, sostiene que, con el paso del tiempo, algunas personas alteraron, tergiversaron u ocultaron partes de esas Escrituras, ya sea modificando palabras, sacándolas de su contexto o mezclando verdad con falsedad (2:75; 4:46; 5:13; 5:41). Desde esta perspectiva, el Corán no constituye ni un respaldo total ni una descalificación absoluta de los textos bíblicos tal como hoy se conocen. Más bien, se presenta como un criterio (furqán) que confirma el origen divino del mensaje revelado y, al mismo tiempo, examina críticamente su transmisión e interpretación humanas. Conviene notar, además, que cuando el Corán exhorta a judíos y cristianos a ser fieles a la Torá y al Evangelio, no se refiere a los cánones posteriores del Antiguo y Nuevo Testamento, sino a la revelación originalmente transmitida a Moisés y a la buena nueva proclamada por Jesús. Existe una diferencia entre el mensaje del Evangelio predicado por Jesús y los evangelios canónicos o el Nuevo Testamento en su forma final, que son compilaciones e interpretaciones escritas posteriores, incluyendo las cartas de Pablo. En este sentido, el Corán valida el mensaje revelado y no un canon bíblico determinado, que además no estaba disponible durante la revelación del Corán. Por ello, resulta impreciso afirmar que “el Corán valida la Biblia” en sentido canónico: el propio Corán no menciona la Biblia como tal, ni remite a un canon específico, cuya forma varía incluso entre distintas tradiciones cristianas.