Sura Al-Fath — Aleya 11
La Victoria · 48:11 · 11/29
سَيَقُولُ لَكَ ٱلْمُخَلَّفُونَ مِنَ ٱلْأَعْرَابِ شَغَلَتْنَآ أَمْوَٰلُنَا وَأَهْلُونَا فَٱسْتَغْفِرْ لَنَا ۚ يَقُولُونَ بِأَلْسِنَتِهِم مَّا لَيْسَ فِى قُلُوبِهِمْ ۚ قُلْ فَمَن يَمْلِكُ لَكُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيْـًٔا إِنْ أَرَادَ بِكُمْ ضَرًّا أَوْ أَرَادَ بِكُمْ نَفْعًۢا ۚ بَلْ كَانَ ٱللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرًۢا
Sayaqoolu laka almukhallafoona mina al-aAArabishaghalatna amwaluna waahloona fastaghfirlana yaqooloona bi-alsinatihim ma laysa feequloobihim qul faman yamliku lakum mina Allahi shay-an inarada bikum darran aw arada bikum nafAAanbal kana Allahu bima taAAmaloona khabeera
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
[¡Oh, Muhámmad!] Los beduinos que no participaron [del viaje a La Meca y del pacto de Hudaibiiah] dirán: “Nos mantuvieron ocupados nuestros bienes materiales y nuestras familias, pídele a Dios que nos perdone”. Pero solo dicen con sus lenguas lo que no sienten sus corazones. Diles: “Si Dios quisiera perjudicarles o beneficiarles, nadie podría impedirlo. Dios sabe lo que hacéis”.
Fundación Montada
Los beduinos (hipócritas) que permanecieron en sus hogares (y no te acompañaron en tu expedición a La Meca ni participaron en el juramento de fidelidad) dirán a tu regreso: «Nuestros bienes y nuestras familias nos mantuvieron ocupados. Pide a Al-lah que nos perdone». Mas lo que dicen no es lo quesienten sus corazones. Diles: «¿Quién podría impedir que Al-lah os enviase algún mal u os concediera algún bien si así lo quisiera? Ciertamente, Al-lah está bien informado de lo que hacéis.
Noor International
Los beduinos (hipócritas) que permanecieron en sus hogares (y no te acompañaron en tu expedición a La Meca ni participaron en el juramento de fidelidad) dirán a tu regreso: “Nuestros bienes y nuestras familias nos mantuvieron ocupados. Pide a Al-lah que nos perdone”. Mas lo que dicen no es lo que sienten sus corazones. Diles: “¿Quién podría impedir que Al-lah les enviase algún mal o les concediera algún bien si así lo quisiera? Ciertamente, Al-lah está bien informado de lo que hacen.
Isa García · otra edición
11. [¡Oh, Mujámmad!] Los beduinos que no participaron [del viaje a La Meca y del pacto de Hudaibiiah] dirán: “Nos mantuvieron ocupados nuestros bienes materiales y nuestras familias, pídele a Dios que nos perdone”[1]. Pero solo dicen con sus lenguas lo que no sienten sus corazones[2]. Diles: “Si Dios quisiera perjudicarlos o beneficiarlos, nadie podría impedirlo. Dios sabe lo que hacen”.
Notas
[1] Por no haber participado de la expedición. [2] Ellos pensaban que los idólatras vencerían a los creyentes, y por eso se negaron a participar de la batalla.
Isa García · Europa · otra edición
[¡Oh, Muhámmad!] Los beduinos que no participaron [del viaje a La Meca y del pacto de Hudaibiiah] dirán: “Nos mantuvieron ocupados nuestros bienes materiales y nuestras familias, pídele a Dios que nos perdone”[1]. Pero solo dicen con sus lenguas lo que no sienten sus corazones[2]. Diles: “Si Dios quisiera perjudicarles o beneficiarles, nadie podría impedirlo. Dios sabe lo que hacéis”.
Notas
[1] Por no haber participado de la expedición. [2] Ellos pensaban que los idólatras vencerían a los creyentes, y por eso se negaron a participar de la batalla.
Noor International · Europa · otra edición
Los beduinos (hipócritas) que permanecieron en sus hogares (y no te acompañaron en tu expedición a La Meca ni participaron en el juramento de fidelidad) dirán a tu regreso: «Nuestros bienes y nuestras familias nos mantuvieron ocupados. Pide a Al-lah que nos perdone». Mas lo que dicen no es lo quesienten sus corazones. Diles: «¿Quién podría impedir que Al-lah os enviase algún mal u os concediera algún bien si así lo quisiera? Ciertamente, Al-lah está bien informado de lo que hacéis.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
11. Los beduinos (hipócritas) que permanecieron en sus hogares (y no te acompañaron en tu expedición a La Meca ni participaron en el juramento de fidelidad) dirán a tu regreso: “Nuestros bienes y nuestras familias nos mantuvieron ocupados. Pide a Al-lah que nos perdone”. Mas lo que dicen no es lo que sienten sus corazones. Diles: “¿Quién podría impedir que Al-lah les enviase algún mal o les concediera algún bien si así lo quisiera? Ciertamente, Al-lah está bien informado de lo que hacen.