Sura Yusuf — Aleya 23

José · 12:23 · 23/111

وَرَٰوَدَتْهُ ٱلَّتِى هُوَ فِى بَيْتِهَا عَن نَّفْسِهِۦ وَغَلَّقَتِ ٱلْأَبْوَٰبَ وَقَالَتْ هَيْتَ لَكَ ۚ قَالَ مَعَاذَ ٱللَّهِ ۖ إِنَّهُۥ رَبِّىٓ أَحْسَنَ مَثْوَاىَ ۖ إِنَّهُۥ لَا يُفْلِحُ ٱلظَّـٰلِمُونَ

Warawadat-hu allatee huwa fee baytihaAAan nafsihi waghallaqati al-abwaba waqalat haytalaka qala maAAatha Allahi innahu rabbee ahsanamathwaya innahu la yuflihu aththalimoon

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

Pero la señora de la casa en la cual estaba se sintió atraída por él. Le llamó y, cerrando las puertas, exclamó: “¡Ven aquí, soy tuya!” Dijo José: “¡Qué Dios me proteja! Mi amo [tu esposo] me ha colmado de honores. Debes saber que los traidores no acaban bien”.

Fundación Montada

Y la señora de la casa intentó seducirlo y cerró las puertas. Entonces le dijo: «¡Ven a mí!». Él contestó (rechazándola): «¡Que Al-lah me proteja! Mi amo (tu marido) me ha tratado siempre bien (no voy a traicionarlo). En verdad, los injustos no triunfarán».

Noor International

Y la señora de la casa intentó seducirlo y cerró las puertas. Entonces le dijo: “¡Ven a mí!”. Él contestó (rechazándola): “¡Que Al-lah me proteja! Mi amo (tu marido) me ha tratado siempre bien (no voy a traicionarlo). En verdad, los injustos no triunfarán”.

Isa García · otra edición

23. Pero la señora de la casa [se sintió atraída por él] y, cerrando las puertas, exclamó para seducirlo: “¡Ven aquí [soy tuya]!” Dijo [José]: “¡Qué Dios me proteja! Mi amo [tu esposo] me ha colmado de honores. Debes saber que los traidores no acaban bien”.

Isa García · Europa · otra edición

Pero la señora de la casa [se sintió atraída por él] y, cerrando las puertas, exclamó para seducirlo: “¡Ven aquí [soy tuya]!” Dijo José: “¡Qué Dios me proteja! Mi amo [tu esposo] me ha colmado de honores. Debes saber que los traidores no acaban bien”.

Noor International · Europa · otra edición

Y la señora de la casa intentó seducirlo y cerró las puertas. Entonces le dijo: «¡Ven a mí!». Él contestó (rechazándola): «¡Que Al-lah me proteja! Mi amo (tu marido) me ha tratado siempre bien (no voy a traicionarlo). En verdad, los injustos no triunfarán».

Noor International · Latinoamérica · otra edición

23. Y la señora de la casa intentó seducirlo y cerró las puertas. Entonces le dijo: “¡Ven a mí!”. Él contestó (rechazándola): “¡Que Al-lah me proteja! Mi amo (tu marido) me ha tratado siempre bien (no voy a traicionarlo). En verdad, los injustos no triunfarán”.