Sura Yunus — Aleya 16
Jonás · 10:16 · 16/109
قُل لَّوْ شَآءَ ٱللَّهُ مَا تَلَوْتُهُۥ عَلَيْكُمْ وَلَآ أَدْرَىٰكُم بِهِۦ ۖ فَقَدْ لَبِثْتُ فِيكُمْ عُمُرًا مِّن قَبْلِهِۦٓ ۚ أَفَلَا تَعْقِلُونَ
Qul law shaa Allahu matalawtuhu AAalaykum wala adrakum bihi faqadlabithtu feekum AAumuran min qablihi afala taAAqiloon
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
Di [¡Oh, Muhámmad!]: “Si Dios no hubiera querido, yo no os habría recitado [el Corán] y no lo hubierais conocido jamás. He vivido toda mi vida entre vosotros antes de la revelación. ¿Acaso no vais a reflexionar?”
Fundación Montada
Diles: «Si Al-lah hubiese querido, no os lo habría recitado y (Él) no os lo habría dado a conocer. He vivido entre vosotros muchos años (sin que os recitara nada), ¿es que no reflexionáis?».
Noor International
Diles: “Si Al-lah hubiese querido, (yo) no lo habría recitado y (Él) no lo habría dado a conocer. He vivido entre ustedes muchos años (sin que les recitara nada), ¿es que no reflexionan?”.
Isa García · otra edición
16. Di [¡Oh, Mujámmad!]: “Si Dios no hubiera querido, yo no les habría recitado [el Corán] y no lo hubieran conocido jamás. Viví toda mi vida entre ustedes antes de la revelación. ¿Acaso no van a reflexionar?”[1]
Notas
[1] Antes de que su misión comenzara, los árabes de su tribu le habían puesto a Mujámmad un sobrenombre: Al-Amín (el confiable), debido a su veracidad y sinceridad. Cuando al comenzar su misión profética Mujámmad les preguntó: “Si les dijera que detrás de este valle hay un ejército que piensa atacarlos, ¿me creerían?”, le contestaron: “Sí, jamás te hemos escuchado decir una mentira”. Esto evidencia que no tiene base alguna que lo acusen de mentiroso, siendo que saben, por su personalidad y comportamiento ejemplar durante años, que no iba a mentirles, así como sabían que Mujámmad no era un poeta ni había sido discípulo de ningún monje para copiar sus ideas.
Isa García · Europa · otra edición
Di [¡Oh, Muhámmad!]: “Si Dios no hubiera querido, yo no os habría recitado [el Corán] y no lo hubierais conocido jamás. He vivido toda mi vida entre vosotros antes de la revelación. ¿Acaso no vais a reflexionar?”[1]
Notas
[1] Antes de que su misión comenzara, los árabes de su tribu le habían puesto a Muhámmad un sobrenombre: Al-Amín (el confiable), debido a su veracidad y sinceridad. Cuando al comenzar su misión profética Muhámmad les preguntó: “Si os dijera que detrás de este valle hay un ejército que piensa atacaros, ¿me creeríais?”, le contestaron: “Sí, jamás te hemos escuchado decir una mentira”. Esto evidencia que no tiene base alguna que le acusen de mentiroso, siendo que saben, por su personalidad y comportamiento ejemplar durante años, que no iba a mentirles, así como sabían que Muhámmad no era un poeta ni había sido discípulo de ningún monje para copiar sus ideas.
Noor International · Europa · otra edición
Diles: «Si Al-lah hubiese querido, no os lo habría recitado y (Él) no os lo habría dado a conocer. He vivido entre vosotros muchos años[340] (sin que os recitara nada), ¿es que no reflexionáis?».
Notas
[340] El profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— era conocido como Al-amin que significa «el sincero» o «el verídico». Nunca le oyeron decir una mentira y muchos le confiaban sus bienes porque sabían que era honrado y que cuidaría bien de ellos. También sabían que era iletrado y que lo que él recitaba no podía ser obra suya. En esta aleya, el Mensajero de Al-lah —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— les recuerda que lo conocen bien por todos los años que ha vivido con ellos y que saben que él no puede estar mintiendo acerca del Corán.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
16. Diles: “Si Al-lah hubiese querido, (yo) no lo habría recitado y (Él) no lo habría dado a conocer. He vivido entre ustedes muchos años[340] (sin que les recitara nada), ¿es que no reflexionan?”.
Notas
[340] El Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— era conocido como Al Amin que significa “el sincero” o “el veraz”. Nunca lo oyeron decir una mentira y muchos le confiaban sus bienes porque sabían que era honrado y que cuidaría bien de ellos. También sabían que era iletrado y que lo que él recitaba no podía ser obra suya. En esta aleya, el Mensajero de Al-lah —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— les recuerda que lo conocen bien por todos los años que ha vivido con ellos y que saben que él no puede estar mintiendo acerca del Corán.