Sura Maryam — Aleya 7

María · 19:7 · 7/98

يَـٰزَكَرِيَّآ إِنَّا نُبَشِّرُكَ بِغُلَـٰمٍ ٱسْمُهُۥ يَحْيَىٰ لَمْ نَجْعَل لَّهُۥ مِن قَبْلُ سَمِيًّا

Ya zakariyya innanubashshiruka bighulamin ismuhu yahya lamnajAAal lahu min qablu samiyya

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

[Le dijo un ángel:] “¡Oh, Zacarías! Te albricio con un hijo al que pondrás por nombre Juan. Nadie ha sido llamado así antes que él”.

Fundación Montada

(Al-lah le respondió a través de un ángel diciéndole:) «¡Zacarías!, te anunciamos la llegada de un hijo que se llamará Yahia (Juan). No hemos asignado este nombre a nadie con anterioridad».

Noor International

(Al-lah le respondió a través de un ángel diciéndole:) “¡Zacarías!, te anunciamos la llegada de un hijo que se llamará Yahia (Juan). No hemos asignado este nombre a nadie con anterioridad”.

Isa García · otra edición

7. [Le dijo un ángel:] “¡Oh, Zacarías! Te albricio con un hijo al que pondrás por nombre Juan[1]. Nadie ha sido llamado así antes que él”[2].

Notas

[1] Literalmente Yajia يحيى en idioma árabe. [2] La afirmación de que nadie había recibido antes ese nombre no debe entenderse en sentido absoluto, ya que históricamente existieron otras personas llamadas Juan (Yohanan). La expresión coránica indica, más bien, que no había nadie con ese nombre dentro de su propio linaje o entorno familiar. Se trata, por tanto, de una afirmación genealógica y funcional, no de una negación histórica universal. Esta idea encuentra un paralelo claro en el Evangelio de Lucas, donde se afirma respecto a Juan el Bautista: “Nadie hay en tu parentela que se llame así” (Lucas 1:61).

Isa García · Europa · otra edición

[Le dijo un ángel:] “¡Oh, Zacarías! Te albricio con un hijo al que pondrás por nombre Juan[1]. Nadie ha sido llamado así antes que él”[2].

Notas

[1] Literalmente Yahia يحيى en idioma árabe. [2] La afirmación de que nadie había recibido antes ese nombre no debe entenderse en sentido absoluto, ya que históricamente existieron otras personas llamadas Juan (Yohanan). La expresión coránica indica, más bien, que no había nadie con ese nombre dentro de su propio linaje o entorno familiar. Se trata, por tanto, de una afirmación genealógica y funcional, no de una negación histórica universal. Esta idea encuentra un paralelo claro en el Evangelio de Lucas, donde se afirma respecto a Juan el Bautista: “Nadie hay en tu parentela que se llame así” (Lucas 1:61).

Noor International · Europa · otra edición

(Al-lah le respondió a través de un ángel diciéndole:) «¡Zacarías!, te anunciamos la llegada de un hijo que se llamará Yahia (Juan). No hemos asignado este nombre a nadie con anterioridad[543]».

Notas

[543] Yahia es comúnmente traducido como Juan Bautista, pero el nombre de Juan procede realmente de Yuhanna o Yuhanan. El nombre Yuhanna era conocido y usado entre los hebreos antes del nacimiento de Juan Bautista, pero no así el de Yahia, como afirma esta aleya del Corán. La traducción de la Biblia al árabe respeta la diferencia de los dos nombres, los cuales poseen raíces distintas, y Juan Bautista aparece como Yahia mientras que el «Evangelio del apóstol Juan», por ejemplo, aparece como el «Evangelio de Yuhanna». Esta aleya puede entenderse también en otro sentido, y puede significar que el nacimiento de Juan no se pareció al de ningún hombre, pues su padre era un hombre anciano y su madre, una mujer estéril.

Noor International · Latinoamérica · otra edición

7. (Al-lah le respondió a través de un ángel diciéndole:) “¡Zacarías!, te anunciamos la llegada de un hijo que se llamará Yahia (Juan). No hemos asignado este nombre a nadie con anterioridad[543]”.

Notas

[543] Yahia es comúnmente traducido como Juan Bautista, pero el nombre de Juan procede realmente de Yuhanna o Yuhanan. El nombre Yuhanna era conocido y usado entre los hebreos antes del nacimiento de Juan Bautista, pero no así el de Yahia, como afirma esta aleya del Corán. La traducción de la Biblia al árabe respeta la diferencia de los dos nombres, los cuales poseen raíces distintas, y Juan Bautista aparece como Yahia mientras que el “Evangelio del apóstol Juan”, por ejemplo, aparece como el “Evangelio de Yuhanna”. Esta aleya puede entenderse también en otro sentido, y puede significar que el nacimiento de Juan no se pareció al de ningún hombre, pues su padre era un hombre anciano y su madre, una mujer estéril.