Sura Hud — Aleya 29
Hud · 11:29 · 29/123
وَيَـٰقَوْمِ لَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مَالًا ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَى ٱللَّهِ ۚ وَمَآ أَنَا۠ بِطَارِدِ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ ۚ إِنَّهُم مُّلَـٰقُوا۟ رَبِّهِمْ وَلَـٰكِنِّىٓ أَرَىٰكُمْ قَوْمًا تَجْهَلُونَ
Waya qawmi la as-alukumAAalayhi malan in ajriya illa AAala Allahiwama ana bitaridi allatheena amanooinnahum mulaqoo rabbihim walakinnee arakumqawman tajhaloon
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
¡Oh, pueblo mío! No os pido retribución alguna a cambio [de transmitiros el Mensaje], pues Dios será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me pedís], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien les recompensará por su fe]; y veo que sois un pueblo que se comporta como los ignorantes.
Fundación Montada
»¡Pueblo mío!, no os pido una retribución (por transmitiros el mensaje); Al-lah me recompensará por ello. Y no voy a echar de mi lado a quienes creen. Estos se encontrarán con su Señor (el Día de la Resurrección y Él los recompensará), pero veo que sois gente ignorante.
Noor International
¡Pueblo mío!, no les pido una retribución (por transmitirles el mensaje); Al-lah me recompensará por ello. Y no voy a echar de mi lado a quienes creen. Estos se encontrarán con su Señor (el Día de la Resurrección y Él los recompensará), pero veo que son gente ignorante.
Isa García · otra edición
29. ¡Oh, pueblo mío! No les pido retribución alguna a cambio [de transmitirles el Mensaje][1], pues Dios será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me piden], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien los recompensará por su fe]; y veo que son ustedes un pueblo que se comporta como los ignorantes[2].
Notas
[1] Una señal de la veracidad de los Mensajeros, que puede verse al leer sus biografías, es que ellos eran ascetas respecto a los lujos transitorios de este mundo. Jamás solicitaron recompensa alguna a las personas por guiarlas al camino recto. Hicieron el bien sin esperar premio ni agradecimiento de la gente. [2] El Corán en este versículo condena la discriminación de las clases bajas, los pobres y los marginados sociales, así como condena que la religión se vuelva un asunto manejado por una élite que solo conforman los poderosos y los adinerados.
Isa García · Europa · otra edición
¡Oh, pueblo mío! No os pido retribución alguna a cambio [de transmitiros el Mensaje][1], pues Dios será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me pedís], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien les recompensará por su fe]; y veo que sois un pueblo que se comporta como los ignorantes[2].
Notas
[1] Una señal de la veracidad de los Mensajeros, que puede verse al leer sus biografías, es que ellos eran ascetas respecto a los lujos transitorios de este mundo. Jamás solicitaron recompensa alguna a las personas por guiarlas al camino recto. Hicieron el bien sin esperar premio ni agradecimiento de la gente. [2] El Corán en este versículo condena la discriminación de las clases bajas, los pobres y los marginados sociales, así como condena que la religión se vuelva un asunto manejado por una élite que solo conforman los poderosos y los adinerados.
Noor International · Europa · otra edición
»¡Pueblo mío!, no os pido una retribución (por transmitiros el mensaje); Al-lah me recompensará por ello. Y no voy a echar de mi lado a quienes creen. Estos se encontrarán con su Señor (el Día de la Resurrección y Él los recompensará), pero veo que sois gente ignorante.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
29. ¡Pueblo mío!, no les pido una retribución (por transmitirles el mensaje); Al-lah me recompensará por ello. Y no voy a echar de mi lado a quienes creen. Estos se encontrarán con su Señor (el Día de la Resurrección y Él los recompensará), pero veo que son gente ignorante.