Sura Hud — Aleya 24

Hud · 11:24 · 24/123

۞ مَثَلُ ٱلْفَرِيقَيْنِ كَٱلْأَعْمَىٰ وَٱلْأَصَمِّ وَٱلْبَصِيرِ وَٱلسَّمِيعِ ۚ هَلْ يَسْتَوِيَانِ مَثَلًا ۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ

Mathalu alfareeqayni kalaAAmawal-asammi walbaseeri wassameeAAihal yastawiyani mathalan afala tathakkaroon

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

El parecido de ambos grupos es como el que tienen uno ciego y sordo con aquel que ve y oye. ¿Pueden compararse? ¿Es que no vais a recapacitar?

Fundación Montada

Estos dos grupos de personas (quienes rechazan la verdad y quienes creen en ella) se asemejan (respectivamente) al ciego y sordo (los primeros) y a quien ve y puede oír (los segundos). ¿Acaso pueden compararse? ¿No reflexionaréis, pues?

Noor International

Estos dos grupos de personas (quienes rechazan la verdad y quienes creen en ella) se asemejan (respectivamente) al ciego y sordo (los primeros) y a quien ve y puede oír (los segundos). ¿Acaso pueden compararse? ¿No reflexionarán, pues?

Isa García · otra edición

24. El parecido de ambos grupos es como el que tienen uno ciego y sordo con aquel que ve y oye. ¿Pueden compararse? ¿Es que no van a recapacitar?

Noor International · Europa · otra edición

Estos dos grupos de personas (quienes rechazan la verdad y quienes creen en ella) se asemejan (respectivamente) al ciego y sordo (los primeros) y a quien ve y puede oír (los segundos)[368]. ¿Acaso pueden compararse? ¿No reflexionaréis, pues?

Notas

[368] El incrédulo se asemeja a quien es ciego y sordo porque no quiere ni ver ni escuchar la verdad; mientras que el creyente se asemeja a quien ve y oye porque acepta la verdad.

Noor International · Latinoamérica · otra edición

24. Estos dos grupos de personas (quienes rechazan la verdad y quienes creen en ella) se asemejan (respectivamente) al ciego y sordo (los primeros) y a quien ve y puede oír (los segundos)[368]. ¿Acaso pueden compararse? ¿No reflexionarán, pues?

Notas

[368] El incrédulo se asemeja a quien es ciego y sordo porque no quiere ni ver ni escuchar la verdad; mientras que el creyente se asemeja a quien ve y oye porque acepta la verdad.