Sura At-Tawbah — Aleya 23
El Arrepentimiento · 9:23 · 23/129
يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ لَا تَتَّخِذُوٓا۟ ءَابَآءَكُمْ وَإِخْوَٰنَكُمْ أَوْلِيَآءَ إِنِ ٱسْتَحَبُّوا۟ ٱلْكُفْرَ عَلَى ٱلْإِيمَـٰنِ ۚ وَمَن يَتَوَلَّهُم مِّنكُمْ فَأُو۟لَـٰٓئِكَ هُمُ ٱلظَّـٰلِمُونَ
Ya ayyuha allatheena amanoola tattakhithoo abaakum wa-ikhwanakumawliyaa ini istahabboo alkufra AAala al-eemaniwaman yatawallahum minkum faola-ika humu aththalimoon
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
¡Oh, creyentes! No toméis a vuestros padres y hermanos como aliados si éstos prefieren la incredulidad a la fe; quien de vosotros les tome a ellos por aliados será de los opresores.
Fundación Montada
¡Oh, creyentes!, no toméis a vuestros padres y a vuestros hermanos como aliados y protectores si prefieren la incredulidad a la fe; y quienes de vosotros lo hagan serán de los injustos.
Noor International
¡Oh, creyentes!, no tomen a sus padres y a sus hermanos como aliados y protectores si (ellos) prefieren la incredulidad a la fe; y quienes de ustedes lo hagan serán de los injustos.
Isa García · otra edición
23. ¡Oh, creyentes! No tomen a sus padres y hermanos como aliados si estos prefieren la incredulidad a la fe; quien de ustedes los tome a ellos por aliados será de los opresores[1].
Notas
[1] La obediencia absoluta es debida únicamente a Dios, dice en el Corán: “Deben obediencia absoluta a Dios y a Su Mensajero, y tengan cuidado [de desobedecerlos]. Pero quien se rehúse, sepa que Mi Mensajero solo tiene la obligación de transmitir [el Mensaje] con claridad.” (5:92). Mientras que la obediencia a los padres, es una obediencia condicionada, como dice en el Corán: “Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcan pero trátenlos con respeto. Sigan el camino de los piadosos, pues ante Mí comparecerán y les informaré lo que hacían” (31:15). Es decir, que debemos honrar y obedecer a los padres siempre que no nos pidan algo que claramente contradiga las normas islámicas. De lo contrario, les debemos respeto y atención permanente, pero no obediencia, porque todo lo que provenga de un ser humano debe ser analizado a la luz de las enseñanzas islámicas, ya que Dios dice en el Corán: ¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Dios y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Dios y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto” (4:59). Lo que significa que la obediencia a los seres creados está limitada por la obediencia al Creador. Cabe mencionar también, a modo de reflexión, que Dios cuestionó severamente y criticó a aquellos que siguen a sus padres sin cuestionarse si sus enseñanzas son correctas o no, dice en el Corán: “Y cuando se les dice: “Sigan lo que Dios reveló”, argumentan: “No, seguimos la tradición de nuestros padres”. ¿Acaso imitan a sus padres a pesar de que ellos no seguían una lógica ni una revelación?” (2:170).
Isa García · Europa · otra edición
¡Oh, creyentes! No toméis a vuestros padres y hermanos como aliados si éstos prefieren la incredulidad a la fe; quien de vosotros les tome a ellos por aliados será de los opresores[1].
Notas
[1] La obediencia absoluta es debida únicamente a Dios, dice en el Corán: “Debéis obediencia absoluta a Dios y a Su Mensajero, y tened cuidado [de desobedecerles]. Pero quien se rehúse, sepa que Mi Mensajero solo tiene la obligación de transmitir [el Mensaje] con claridad.” (5:92). Mientras que la obediencia a los padres, es una obediencia condicionada, como dice en el Corán: “Si tus padres se esfuerzan por hacer que caigas en la idolatría de dedicar actos de adoración a otro que Dios, lo cual es algo que no te he enseñado, no los obedezcáis pero tratadlos con respeto. Seguid el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais” (31:15). Es decir, que debemos honrar y obedecer a los padres siempre que no nos pidan algo que claramente contradiga las normas islámicas. De lo contrario, les debemos respeto y atención permanente, pero no obediencia, porque todo lo que provenga de un ser humano debe ser analizado a la luz de las enseñanzas islámicas, ya que Dios dice en el Corán: “¡Oh, creyentes! Obedeced a Dios, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creéis en Dios y en el Día del Juicio, cuando tengáis discrepancias remitidlas al juicio de Dios y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto” (4:59). Lo que significa que la obediencia a los seres creados está limitada por la obediencia al Creador. Cabe mencionar también, a modo de reflexión, que Dios cuestionó severamente y criticó a aquellos que siguen a sus padres sin cuestionarse si sus enseñanzas son correctas o no, dice en el Corán: “Y cuando se les dice: “Seguid lo que Dios ha revelado”, argumentan: “No, seguimos la tradición de nuestros padres”. ¿Acaso imitáis a vuestros padres a pesar de que ellos no seguían una lógica ni una revelación?” (2:170).
Noor International · Europa · otra edición
¡Oh, creyentes!, no toméis a vuestros padres y a vuestros hermanos como aliados y protectores si prefieren la incredulidad a la fe[298]; y quienes de vosotros lo hagan serán de los injustos.
Notas
[298] La obediencia a Al-lah y al Profeta—que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— está por encima de la obediencia a cualquier criatura, y nadie debe ser obedecido si con ello se desobedece a Al-lah, el Altísimo. No obstante, los padres y los familiares merecen siempre todo el respeto y deben ser tratados con benevolencia. Además, un hijo debe obediencia a sus padres en aquellas cuestiones que no implican desobedecer a Al-lah (ver la aleya 23 de la sura 17).
Noor International · Latinoamérica · otra edición
23. ¡Oh, creyentes!, no tomen a sus padres y a sus hermanos como aliados y protectores si (ellos) prefieren la incredulidad a la fe[298]; y quienes de ustedes lo hagan serán de los injustos.
Notas
[298] La obediencia a Al-lah y al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— está por encima de la obediencia a cualquier criatura, y nadie debe ser obedecido si con ello se desobedece a Al-lah, el Altísimo. No obstante, los padres y los familiares merecen siempre todo el respeto y deben ser tratados con benevolencia. Además, un hijo debe obediencia a sus padres en aquellas cuestiones que no implican desobedecer a Al-lah (ver la aleya 23 de la sura 17).