Sura At-Talaq — Aleya 1
El Divorcio · 65:1 · 1/12
يَـٰٓأَيُّهَا ٱلنَّبِىُّ إِذَا طَلَّقْتُمُ ٱلنِّسَآءَ فَطَلِّقُوهُنَّ لِعِدَّتِهِنَّ وَأَحْصُوا۟ ٱلْعِدَّةَ ۖ وَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ رَبَّكُمْ ۖ لَا تُخْرِجُوهُنَّ مِنۢ بُيُوتِهِنَّ وَلَا يَخْرُجْنَ إِلَّآ أَن يَأْتِينَ بِفَـٰحِشَةٍ مُّبَيِّنَةٍ ۚ وَتِلْكَ حُدُودُ ٱللَّهِ ۚ وَمَن يَتَعَدَّ حُدُودَ ٱللَّهِ فَقَدْ ظَلَمَ نَفْسَهُۥ ۚ لَا تَدْرِى لَعَلَّ ٱللَّهَ يُحْدِثُ بَعْدَ ذَٰلِكَ أَمْرًا
Ya ayyuha annabiyyu ithatallaqtumu annisaa fatalliqoohunnaliAAiddatihinna waahsoo alAAiddata wattaqoo Allaharabbakum la tukhrijoohunna min buyootihinna walayakhrujna illa an ya'teena bifahishatinmubayyinatin watilka hudoodu Allahi wamanyataAAadda hudooda Allahi faqad thalamanafsahu la tadree laAAalla Allaha yuhdithubaAAda thalika amra
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
¡Oh, Profeta!, [haz saber a los musulmanes que] cuando divorcien a las mujeres, deben hacerlo durante el tiempo señalado. Calculad con atención los días de ese período, y tened temor de Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus hogares y que ellas tampoco lo abandonen, a menos que hayan cometido una indecencia evidente. Estas son las leyes de Dios. Quien quebrante las leyes de Dios habrá sido injusto consigo mismo. Tú no sabes si Dios, después de esa [primera ruptura], hará surgir una reconciliación.
Fundación Montada
¡Oh, Profeta!, (informa a los creyentes de que) si divorciáis a vuestras mujeres, debéis hacerlo durante el tiempo dispuesto para ello y calculad con precisión el periodo de espera decretado. Y temed a Al-lah, vuestro Señor. No las expulséis de sus hogares, y que ellas no los abandonen (por su propia voluntad) a menos que hayan cometido una clara inmoralidad. Estos son los preceptos que Al-lah establece. Y quien los infrinja habrá sido injusto consigo mismo. Tú (hombre) no sabes si, tras el divorcio, Al-lah puede decretar algo nuevo (como la reconciliación).
Noor International
¡Oh, Profeta!, (informa a los creyentes que) si divorcian a sus mujeres, deben hacerlo durante el tiempo dispuesto para ello y calculen con precisión el periodo de espera decretado. Y teman a Al-lah, su Señor. No las expulsen de sus hogares, y que ellas no los abandonen (por su propia voluntad) a menos que hayan cometido una clara inmoralidad. Estos son los preceptos que Al-lah establece. Y quien los infrinja habrá sido injusto consigo mismo. Tú (hombre) no sabes si, tras el divorcio, Al-lah puede decretar algo nuevo (como la reconciliación).
Isa García · otra edición
1. ¡Oh, Profeta!, [haz saber a los musulmanes que,] cuando divorcien a las mujeres, deben hacerlo durante el tiempo señalado[1]. Calculen con atención los días de ese período y tengan temor de Dios, su Señor. No las expulsen de sus hogares y que ellas tampoco lo abandonen, a menos que cometan una indecencia evidente. Estas son las leyes de Dios. Quien quebrante las leyes de Dios habrá sido injusto consigo mismo. Tú no sabes si Dios, después de esa [primera ruptura], hará surgir una reconciliación.
Notas
[1] La fórmula de divorcio solo puede pronunciarse pasado un ciclo menstrual en el que no se hayan mantenido relaciones sexuales.
Isa García · Europa · otra edición
¡Oh, Profeta!, [haz saber a los musulmanes que] cuando divorcien a las mujeres, deben hacerlo durante el tiempo señalado[1]. Calculad con atención los días de ese período y tened temor de Dios, vuestro Señor. No las expulséis de sus hogares y que ellas tampoco lo abandonen, a menos que hayan cometido una indecencia evidente. Estas son las leyes de Dios. Quien quebrante las leyes de Dios habrá sido injusto consigo mismo. Tú no sabes si Dios, después de esa [primera ruptura], hará surgir una reconciliación.
Notas
[1] La fórmula de divorcio solo puede pronunciarse pasado un ciclo menstrual en el que no se hayan mantenido relaciones sexuales.
Noor International · Europa · otra edición
¡Oh, Profeta!, (informa a los creyentes de que) si divorciáis a vuestras mujeres, debéis hacerlo durante el tiempo dispuesto para ello[1051] y calculad con precisión el periodo de espera decretado[1052]. Y temed a Al-lah, vuestro Señor. No las expulséis de sus hogares, y que ellas no los abandonen (por su propia voluntad) a menos que hayan cometido una clara inmoralidad. Estos son los preceptos que Al-lah establece. Y quien los infrinja habrá sido injusto consigo mismo. Tú (hombre) no sabes si, tras el divorcio, Al-lah puede decretar algo nuevo (como la reconciliación).
Notas
[1051] Se refiere a cuando no estén menstruando ni ellos hayan mantenido con ellas una relación íntima desde su última menstruación. [1052] Las esposas divorciadas deben esperar tres menstruaciones antes de volverse a casar para asegurarse de que no están embarazadas, ya que si lo están, el periodo de espera es hasta que den a luz. Durante ese periodo tienen derecho a permanecer en el hogar conyugal y a ser mantenidas por los que eran sus maridos. Estos pueden tomarlas nuevamente por esposas, si así lo desean, sin la necesidad de un nuevo contrato de matrimonio durante dicho periodo, pero si este finaliza, es necesario un nuevo contrato (ver también las aleyas 228-233 de la sura 2).
Noor International · Latinoamérica · otra edición
1. ¡Oh, Profeta!, (informa a los creyentes que) si divorcian a sus mujeres, deben hacerlo durante el tiempo dispuesto para ello[1051] y calculen con precisión el periodo de espera decretado[1052]. Y teman a Al-lah, su Señor. No las expulsen de sus hogares, y que ellas no los abandonen (por su propia voluntad) a menos que hayan cometido una clara inmoralidad. Estos son los preceptos que Al-lah establece. Y quien los infrinja habrá sido injusto consigo mismo. Tú (hombre) no sabes si, tras el divorcio, Al-lah puede decretar algo nuevo (como la reconciliación).
Notas
[1051] Se refiere a cuando no estén menstruando ni ellos hayan mantenido con ellas una relación íntima desde su última menstruación. [1052] Las esposas divorciadas deben esperar tres menstruaciones antes de volverse a casar para asegurarse de que no están embarazadas, ya que si lo están, el periodo de espera es hasta que den a luz. Durante ese periodo tienen derecho a permanecer en el hogar conyugal y a ser mantenidas por los que eran sus maridos. Estos pueden tomarlas nuevamente por esposas, si así lo desean, sin la necesidad de un nuevo contrato de matrimonio durante dicho periodo, pero si este finaliza, es necesario un nuevo contrato (ver también las aleyas 228-233 de la sura 2).