Sura Ar-Ra'd — Aleya 26

El Trueno · 13:26 · 26/43

ٱللَّهُ يَبْسُطُ ٱلرِّزْقَ لِمَن يَشَآءُ وَيَقْدِرُ ۚ وَفَرِحُوا۟ بِٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا وَمَا ٱلْحَيَوٰةُ ٱلدُّنْيَا فِى ٱلْـَٔاخِرَةِ إِلَّا مَتَـٰعٌ

Allahu yabsutu arrizqaliman yashao wayaqdiru wafarihoo bilhayatiaddunya wama alhayatu addunyafee al-akhirati illa mataAA

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

Dios concede sustento abundante a quien quiere y se lo restringe a quien quiere. [Algunos] se regocijan con la vida mundanal, pero ¿qué es la vida mundanal comparada con la otra, sino un goce ilusorio?

Fundación Montada

Ciertamente, Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe a quien quiere. Y (quienes rechazan la verdad) se complacen en la vida terrenal, a pesar de no ser esta más que un placer pasajero comparado con la otra que les espera.

Noor International

Ciertamente, Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe a quien quiere. Y (quienes rechazan la verdad) se complacen en la vida terrenal, a pesar de no ser esta más que un placer pasajero comparado con la otra que les espera.

Isa García · otra edición

26. Dios concede sustento abundante a quien quiere y se lo restringe a quien quiere. [Algunos] se regocijan con la vida mundanal, pero la vida mundanal comparada con la otra, no es sino un goce ilusorio.

Isa García · Europa · otra edición

Dios concede sustento abundante a quien quiere y se lo restringe a quien quiere. [Algunos] se regocijan con la vida mundanal, pero la vida mundanal comparada con la otra, no es sino un goce ilusorio.

Noor International · Europa · otra edición

Ciertamente, Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe a quien quiere. Y (quienes rechazan la verdad) se complacen en la vida terrenal, a pesar de no ser esta más que un placer pasajero comparado con la otra que les espera.

Noor International · Latinoamérica · otra edición

26. Ciertamente, Al-lah concede provisión abundante a quien quiere y se la restringe a quien quiere. Y (quienes rechazan la verdad) se complacen en la vida terrenal, a pesar de no ser esta más que un placer pasajero comparado con la otra que les espera.