Sura An-Nur — Aleya 21

La Luz · 24:21 · 21/64

۞ يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ لَا تَتَّبِعُوا۟ خُطُوَٰتِ ٱلشَّيْطَـٰنِ ۚ وَمَن يَتَّبِعْ خُطُوَٰتِ ٱلشَّيْطَـٰنِ فَإِنَّهُۥ يَأْمُرُ بِٱلْفَحْشَآءِ وَٱلْمُنكَرِ ۚ وَلَوْلَا فَضْلُ ٱللَّهِ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَتُهُۥ مَا زَكَىٰ مِنكُم مِّنْ أَحَدٍ أَبَدًا وَلَـٰكِنَّ ٱللَّهَ يُزَكِّى مَن يَشَآءُ ۗ وَٱللَّهُ سَمِيعٌ عَلِيمٌ

Ya ayyuha allatheena amanoola tattabiAAoo khutuwati ashshaytaniwaman yattabiAA khutuwati ashshaytanifa-innahu ya'muru bilfahsha-i walmunkariwalawla fadlu Allahi AAalaykum warahmatuhuma zaka minkum min ahadin abadan walakinnaAllaha yuzakkee man yashao wallahusameeAAun AAaleem

Recitación de la aleya

Traducciones de esta aleya 7

Sheikh Isa García

¡Oh, creyentes! No sigáis los pasos del demonio, porque quien siga los pasos del demonio debe saber que él induce a cometer obscenidades actos reprobables. Si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios, ninguno de vosotros podría purificarse jamás [de sus pecados], pero Dios purifica a quien quiere [perdonándole sus pecados]. Dios todo lo oye, todo lo sabe.

Fundación Montada

¡Oh, creyentes!, no sigáis los pasos del Demonio. Y quien los siga (debe saber que) él ordena la inmoralidad y las malas acciones. Y si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah sobre vosotros, ninguno podría purificarse nunca (de sus pecados); pero Al-lah purifica a quien quiere (aceptando su arrepentimiento). Y Al-lah oye y conoce todas las cosas.

Noor International

¡Oh, creyentes!, no sigan los pasos del Demonio. Y quien los siga (debe saber que) él ordena la inmoralidad y las malas acciones. Y si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah sobre ustedes, ninguno podría purificarse nunca (de sus pecados); pero Al-lah purifica a quien quiere (aceptando su arrepentimiento). Y Al-lah oye y conoce todas las cosas.

Isa García · otra edición

21. ¡Oh, creyentes! No sigan los pasos del demonio, porque quien siga los pasos del demonio debe saber que él induce a cometer obscenidades y actos reprobables. Si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios, ninguno de ustedes podría purificarse jamás de sus pecados, pero Dios purifica a quien quiere [perdonándole sus pecados]. Dios todo lo oye, todo lo sabe.

Isa García · Europa · otra edición

¡Oh, creyentes! No sigáis los pasos del demonio, porque quien siga los pasos del demonio debe saber que él induce a cometer obscenidades y actos reprobables. Si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios, ninguno de vosotros podría purificarse jamás de sus pecados, pero Dios purifica a quien quiere [perdonándole sus pecados]. Dios todo lo oye, todo lo sabe.

Noor International · Europa · otra edición

¡Oh, creyentes!, no sigáis los pasos del Demonio[674]. Y quien los siga (debe saber que) él ordena la inmoralidad y las malas acciones. Y si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah sobre vosotros, ninguno podría purificarse nunca (de sus pecados); pero Al-lah purifica a quien quiere (aceptando su arrepentimiento). Y Al-lah oye y conoce todas las cosas.

Notas

[674] El Demonio tienta al hombre poco a poco o paso a paso para asegurarse de que este lo seguirá. Así pues, no incita al creyente a cometer una mala acción de golpe, sino a cometer una pequeña falta o a descuidar gradualmente una buena acción, hasta que este acaba viendo bien lo que hace y desobedece, finalmente, a Al-lah.

Noor International · Latinoamérica · otra edición

21. ¡Oh, creyentes!, no sigan los pasos del Demonio[674]. Y quien los siga (debe saber que) él ordena la inmoralidad y las malas acciones. Y si no fuera por el favor y la misericordia de Al-lah sobre ustedes, ninguno podría purificarse nunca (de sus pecados); pero Al-lah purifica a quien quiere (aceptando su arrepentimiento). Y Al-lah oye y conoce todas las cosas.

Notas

[674] El Demonio tienta al hombre poco a poco o paso a paso para asegurarse de que este lo seguirá. Así pues, no incita al creyente a cometer una mala acción de golpe, sino a cometer una pequeña falta o a descuidar gradualmente una buena acción, hasta que este acaba viendo bien lo que hace y desobedece, finalmente, a Al-lah.