Sura Al-Mulk — Aleya 5
La Soberanía · 67:5 · 5/30
وَلَقَدْ زَيَّنَّا ٱلسَّمَآءَ ٱلدُّنْيَا بِمَصَـٰبِيحَ وَجَعَلْنَـٰهَا رُجُومًا لِّلشَّيَـٰطِينِ ۖ وَأَعْتَدْنَا لَهُمْ عَذَابَ ٱلسَّعِيرِ
Walaqad zayyanna assamaaaddunya bimasabeeha wajaAAalnaharujooman lishshayateeni waaAAtadna lahumAAathaba assaAAeer
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
Embellecí el cielo de este mundo con astros luminosos, dispuestos para castigar a los demonios, y tengo preparado para ellos un fuego abrasador.
Fundación Montada
Y, ciertamente, hemos adornado el cielo de este mundo con (estrellas que brillan cual) lámparas, y hacemos de ellas proyectiles contra los demonios (que pretenden escuchar lo que se dice en el cielo). Y hemos preparado para ellos el castigo de un fuego abrasador.
Noor International
Y, ciertamente, hemos adornado el cielo de este mundo con (estrellas que brillan cual) lámparas, y hacemos de ellas proyectiles contra los demonios (que pretenden escuchar lo que se dice en el cielo). Y hemos preparado para ellos el castigo de un fuego abrasador.
Isa García · otra edición
5. Embellecí el cielo de este mundo con astros luminosos, dispuestos para castigar a los demonios[1], y tengo preparado para ellos un fuego abrasador.
Notas
[1] Que pretendan escuchar las órdenes que revelo a los ángeles. Ver Corán 41:12.
Isa García · Europa · otra edición
Embellecí el cielo de este mundo con astros luminosos, dispuestos para castigar a los demonios[1], y tengo preparado para ellos un fuego abrasador.
Notas
[1] Que pretendan escuchar las órdenes que revelo a los ángeles. Ver Corán 41:12.
Noor International · Europa · otra edición
Y, ciertamente, hemos adornado el cielo de este mundo con (estrellas que brillan cual) lámparas, y hacemos de ellas proyectiles contra los demonios (que pretenden escuchar lo que se dice en el cielo). Y hemos preparado para ellos el castigo de un fuego abrasador.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
5. Y, ciertamente, hemos adornado el cielo de este mundo con (estrellas que brillan cual) lámparas, y hacemos de ellas proyectiles contra los demonios (que pretenden escuchar lo que se dice en el cielo). Y hemos preparado para ellos el castigo de un fuego abrasador.