Sura Al-An'am — Aleya 20
Los Rebaños · 6:20 · 20/165
ٱلَّذِينَ ءَاتَيْنَـٰهُمُ ٱلْكِتَـٰبَ يَعْرِفُونَهُۥ كَمَا يَعْرِفُونَ أَبْنَآءَهُمُ ۘ ٱلَّذِينَ خَسِرُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ فَهُمْ لَا يُؤْمِنُونَ
Allatheena ataynahumualkitaba yaAArifoonahu kama yaAArifoona abnaahumallatheena khasiroo anfusahum fahum la yu'minoon
Traducciones de esta aleya 7
Sheikh Isa García
Aquellos a quienes les envié anteriormente el Libro [judíos y cristianos] reconocen [la profecía de Muhámmad] como reconocen a sus propios hijos, pero los que se han desviado a sí mismos se niegan a creer.
Fundación Montada
Aquellos a quienes concedimos las Escrituras (judíos y cristianos) reconocen al profeta Muhammad (por las descripciones que de él encuentran en sus Escrituras) del mismo modo que reconocen a sus propios hijos; (mas siguen sus pasiones) y han causado su propia perdición al no creer (en él ni en el Corán).
Noor International
Aquellos a quienes concedimos las Escrituras (judíos y cristianos) reconocen al Profeta Muhammad (por las descripciones que de él encuentran en sus Escrituras) del mismo modo que reconocen a sus propios hijos; (mas siguen sus pasiones) y han causado su propia perdición al no creer (en él ni en el Corán).
Isa García · otra edición
20. Aquellos a quienes les envié anteriormente el Libro [judíos y cristianos] reconocen [la profecía de Mujámmad] como reconocen a sus propios hijos[1], pero los que se han desviado a sí mismos se niegan a creer.
Notas
[1] Según la tradición islámica, este versículo alude a personas de entre la Gente del Libro que reconocían la autenticidad del Mensajero del Islam a partir de descripciones proféticas conservadas en sus propias Escrituras. Los comentaristas musulmanes han entendido estas alusiones como referencias a anuncios proféticos previos, transmitidos en la Torá y el Evangelio. Entre los pasajes bíblicos se encuentran Deuteronomio 18:18, Isaías 42 y los discursos sobre el Paráclito en el Evangelio de Juan (14:16; 16:7–12).
Isa García · Europa · otra edición
Aquellos a quienes les envié anteriormente el Libro [judíos y cristianos] reconocen [la profecía de Muhámmad] como reconocen a sus propios hijos[1], pero los que se han desviado a sí mismos se niegan a creer.
Notas
[1] Según la tradición islámica, este versículo alude a personas de entre la Gente del Libro que reconocían la autenticidad del Mensajero del Islam a partir de descripciones proféticas conservadas en sus propias Escrituras. Los comentaristas musulmanes han entendido estas alusiones como referencias a anuncios proféticos previos, transmitidos en la Torá y el Evangelio. Entre los pasajes bíblicos se encuentran Deuteronomio 18:18, Isaías 42 y los discursos sobre el Paráclito en el Evangelio de Juan (14:16; 16:7–12).
Noor International · Europa · otra edición
Aquellos a quienes concedimos las Escrituras (judíos y cristianos) reconocen al profeta Muhammad (por las descripciones que de él encuentran en sus Escrituras)[205] del mismo modo que reconocen a sus propios hijos; (mas siguen sus pasiones) y han causado su propia perdición al no creer (en él ni en el Corán).
Notas
[205] Las Escrituras originales contenían descripciones del Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— y de la comunidad a la que sería enviado, por ese motivo había muchos judíos en la ciudad de Medina que aguardaban la llegada del Mensajero—que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—, puesto que sabían que surgiría en esas tierras.
Noor International · Latinoamérica · otra edición
20. Aquellos a quienes concedimos las Escrituras (judíos y cristianos) reconocen al Profeta Muhammad (por las descripciones que de él encuentran en sus Escrituras)[205] del mismo modo que reconocen a sus propios hijos; (mas siguen sus pasiones) y han causado su propia perdición al no creer (en él ni en el Corán).
Notas
[205] Las Escrituras originales contenían descripciones del Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— y de la comunidad a la que sería enviado, por ese motivo había muchos judíos en la ciudad de Medina que aguardaban la llegada del Mensajero —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—, puesto que sabían que surgiría en esas tierras.